DEMOCRACIA VS LIBERTARISMO.
¿Puede un libertario gobernar democráticamente? El dilema que pone a prueba a la Argentina Por Daniel SANTEUFEMIA --- Buenos Aires — Javier Milei asumió la presidencia con un discurso que pocos meses atrás parecía relegado a los márgenes de la teoría política. "El Estado no es la solución, es el problema", repite desde el balcón de la Casa Rosada. Pero el problema, para sus críticos, es otro: ¿puede un gobierno que se declara abiertamente enemigo de la democracia gobernar usando sus herramientas? ¿O acaso el solo hecho de haber ganado en las urnas convierte a su proyecto en democrático? La pregunta no es menor. El libertarismo, en su vertiente más radical —la que suscribe el propio Milei—, considera a la democracia como un sistema intrínsecamente opresivo. Para Hans-Hermann Hoppe, el filósofo de cabecera del presidente, existe una relación "mutuamente excluyente entre democracia y una sociedad basada en el derecho absoluto de propiedad". En otras palabra...